Practicar la llamada con tu perro

Una de las órdenes más importantes que debe aprender tu perro, es, sin duda alguna, la llamada. Mediante esta cómoda orden, podremos prevenir que nuestro perro se encuentre ante determinados peligros, y podremos, también, soltarlo en cualquier lugar con la certeza de que no nos resultará complicado recuperarlo.

Para practicar la llamada, lo primero que debemos hacer es estar con él en un lugar cerrado y tranquilo, y tener una buena cantidad de trocitos de salchicha con los que premiarle cuando haga lo que deseamos.

Estando en dicho lugar tranquilo, dejaremos que nuestro perro haga lo que desee, y, cuando se haya separado lo suficiente de nosotros, utilizaremos la orden de llamada, que bien puede ser “Aquí”, o “Ven”, o cualquier otra que se parezca. Es importante que la orden sea siempre la misma.

practicar la llamada
Si el perro no viene, no repetiremos la llamada y lo ignoraremos. Esperaremos unos minutos, y volveremos a repetir. Es importante no castigar que no venga, dado que, como todavía no sabe cómo debe actuar ante esa orden, penalizarlo por no cumplirla sería contraproducente. Simplemente esperamos hasta que, por fin, venga. Cuando lo haga, lo premiaremos con salchicha, jugaremos con él, y nos mostraremos muy contentos, de forma que el perro relacione la orden, con la acción de venir con nosotros, y con el juego y la comida.

Poco a poco, a medida que vayamos repitiendo la operación, el perro reaccionará más rápidamente a nuestra llamada. Cuando estemos seguros de que siempre obedece la orden, podemos proceder a aumentar la dificultad, practicando en sitios con más distracciones, pero igualmente cerrados.

Cuando obedezca tanto en lugares sin distracciones, como en lugares donde hay distracciones, podremos empezar a practicar en la calle. Una opción interesante, si tenemos posibilidad, es, antes de practicar en la calle, practicar en un sitio cerrado, pero con otro perro atado en el otro extremo de donde estamos, de forma que, para cumplir nuestra orden, tenga que dejar de jugar con el otro can. Esto, sin duda, nos garantiza que nuestro perro obedecerá en cualquier momento.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *